Si quieres vivir una experiencia diferente en Perú, debes apuntar hacia el norte. Específicamente a Trujillo, la capital de la región La Libertad. Con un clima amigable –no por nada recibe el apelativo de la ‘Ciudad de la eterna primavera’-, una deliciosa gastronomía y con un legado histórico que te asombrará de principio a fin. Esta ciudad guarda en su Centro Histórico una serie de atractivos dignos de visitar.
Lo primero que debemos saber es cómo llegar a este destino. No te preocupes, que las vías de acceso son bastante fáciles de recorrer. La más rápida, es por aire: desde Lima, la capital de Perú, un vuelo hasta Aeropuerto Internacional Capitán FAP Carlos Martínez de Pinillos (ubicado en el distrito de Huanchaco, que también pertenece a la provincia de Trujillo) te tomará tan solo una hora, aproximadamente.
Plaza de Armas ubicada en el Centro Histórico de Trujillo. Crédito: Difusión.
Desde aquí, puedes tomar un taxi hacia el Centro Histórico y, entre 25 a 30 minutos, estarás ya en esta locación. Si eres amante de las carreteras, puedes tomar un bus desde Lima hasta la ciudad de Trujillo que te tomará un promedio de 9 horas. En el trayecto, con algunas paradas necesarias, podrás ver el Perú desde una perspectiva distinta.
Pues bien, una vez que estás en el Centro Histórico de Trujillo, es momento de disfrutar con sus atractivos que están, literalmente, a un paso. Puedes comenzar tu aventura en la Plaza de Armas, que cuenta con una hermosa escultura hecha de mármol, denominada el Monumento a la libertad, que guarda una importancia histórica y emotiva para los lugareños. Esta figura, ubicada en el medio de la plaza, fue una obra del escultor alemán Edmund Moeller (diseñada entre 1921 y 1929), en la que plasmó el simbolismo del primer suceso histórico libertario del Perú, cuando Trujillo alcanzó la independencia un 29 de diciembre de 1820.
Una vez que ya estás disfrutando el hermoso arte que guarda la Plaza de Armas de Trujillo, levantarás la mirada y una hermosa edificación amarilla de estilo colonial llamará tu atención. Se trata de su catedral, que tiene un impacto religioso e histórico entre los feligreses: en su interior se encuentran un sinnúmero de obras de arte de la época virreinal, que pueden ser admiradas por todo aquel que la visite. Sin embargo, no es la única iglesia que puede ofrecer un encanto artístico y turístico. Visita las iglesias de San Agustín, Santo Domingo o San Francisco.

Casa de la Identidad Regional, ubicada en el Centro Histórico de Trujillo.
El Centro Histórico de Trujillo está adornado por casonas coloniales de estilo neoclásico y barroco que pueden ser apreciadas por la mayoría de sus calles. Y en ellas, puedes encontrar espacios que preservan la cultura como el Museo del Juguete; la Casa Calonge o Casa Urquiaga, donde se exhiben ornamentos de oro de la cultura Chimú y el escritorio del Libertador Simón Bolívar, entre otros; o el Museo de Arqueología, Antropología e Historia de la Universidad Nacional de Trujillo, donde descansan los restos arqueológicos de las distintas culturas prehispánicas de la región La Libertad.
Eso sí, a la hora de la comida no hay pierde en el Centro Histórico de Trujillo: los restaurantes de gastronomía trujillana son una delicia para el paladar, así que no te vayas sin probar un delicioso shámbar, un cabrito con frejoles o un sudado de pescado a la norteña.

Catedral de Trujillo en la Plaza de Armas de la ciudad / PROMPERÚ
¿Por qué visitar las iglesias coloniales de Trujillo es un destino imperdible en La Libertad?
Visitar las iglesias coloniales de Trujillo es sumergirse en una época donde el arte, la fe y la historia se unieron para dar vida a una de las joyas más bellas del norte del Perú. Caminar por sus calles es como recorrer un museo al aire libre: detrás de cada puerta tallada y cúpula dorada, se esconde una historia que fascina y que invita a ser descubierta.
La Catedral de Trujillo, en la Plaza de Armas, es el punto de partida ideal. Su fachada amarilla y blanca resalta bajo el sol norteño, y en su interior alberga uno de los museos de arte religioso más importantes del país, con retablos barrocos, lienzos de la escuela cusqueña y esculturas que datan del siglo XVII. A pocas cuadras, la Iglesia de La Merced deslumbra con su portada tallada en piedra y un altar mayor bañado en pan de oro, mientras que la Iglesia de San Agustín invita al recogimiento con su impresionante bóveda de estilo neoclásico.
No menos encantadora es la Iglesia de San Francisco, donde los frescos y relieves narran pasajes de fe que sobreviven al paso de los siglos. Cada visita se transforma en una experiencia íntima: el sonido de los pasos sobre el piso de piedra, el aroma del incienso y la luz que atraviesa los vitrales crean una atmósfera única, casi mística.
Explorar las iglesias de Trujillo es más que un recorrido histórico: es viajar en el tiempo y descubrir cómo el arte sacro se fusiona con la calidez del pueblo trujillano. Un destino imperdible para quienes buscan belleza, cultura y espiritualidad en un solo lugar.

¿Cómo llegar al Centro histórico de Trujillo?
Ruta 1
Ruta 2
Lima - Trujillo
1 h aproximadamente
Lima - Trujillo
9 h aproximadamente
¿Qué hacer en Centro histórico de Trujillo?

Conoce la antigua caja de agua que abastecía los solares trujillanos en la plazuela el recreo.

Admira los lienzos “La Transverberación” de Santa Teresa y Santo Toribio de Mogrovejo.

Prueba el Shambar, el Cabrito con Frijoles o un Sudado de Pescado a la Norteña.

Información general:
Altura:
34 m s. n. m.
Indispensable:
Cámara fotográfica, efectivo, protector solar, gorra.
Clima:
mín. 19 ℃/ máx.: 28 ℃
