Estos antiguos geoglifos que habitan en el desierto de las ciudades de Nasca y Palpa, en la región de Ica (al sur de Lima, la capital peruana) son una incógnita incluso para los arqueólogos más experimentados. Nadie sabe quiénes, cómo y por qué lo hicieron.

 

Incluso, existen teorías que estos históricos trazos (impulsadas por el científico suizo Erich Von Däniken), considerados como Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), fueron hechos por seres que no son de este planeta. Así es, por extraterrestres. Sin embargo, mientras se resuelve el misterio de las Líneas de Nasca se desarrollan como un atractivo turístico para grandes y chicos.

 

Espectaculares figuras

 

Sus imponentes formas, hechas de un solo trazo y con un pulso que no parece humano, son del agrado de todo aquel que los visita. Impresionantes por donde se les vea, aunque para apreciarlas en su máximo esplendor habría que tomar uno de los tres caminos ya trazados: subir a las montañas aledañas (a pie), ubicar alguna de las torres de observación que existen en la zona (de hasta 12 metros de alto) o contratar el servicio de una avioneta. En este último, no te preocupes, que sí o sí tendrá un piloto a cargo de la aventura por los cielos.

 

Sus imponentes formas, hechas de un solo trazo y con un pulso que no parece humano, son del agrado de todo aquel que los visita.
Crédito: Enrique Castro-Mendívil / PromPerú

 

El estudio y conservación de estos mensajes milenarios, fueron impulsados -en su mayoría- por la arqueóloga alemana Maria Reiche, considerada la pionera en su investigación. Aunque, no habría que confundir con su descubridor: el antropólogo estadounidense Paul Kosok, que sugería que estas figuras representaban un calendario astronómico.

 

Entre las casi 800 figuras que se encontraron hasta la fecha, destacan las de el colibrí, el cóndor, el pelícano, el mono y la araña. Estas son las más famosas y las que más se ven con frecuencia, ya que son las preferidas del público por su tamaño -algunas de hasta 300 metros- y estado de conservación. Al estar en un terreno con un clima privilegiado (muy pocas lluvias) y resguardadas por los fuertes vientos gracias a las grandes colinas de arena que las rodean, estas no han sido modificadas por la naturaleza.

 

Al tratarse de unos geoglifos con más de un milenio a cuestas (según estudios, las Líneas de Nasca fueron creadas entre los años 500 a. C. y 500 d. C.), muchos de los profesionales interesados, entre ellos arqueólogos y antropólogos, están sorprendidos por lo bien reservadas que se encuentran hasta la fecha.

 

Entre las casi 800 figuras que se encontraron hasta la fecha, destaca la Araña. Crédito: Walter Wust

 

Llegar a las Líneas de Nasca, desde Lima, la capital de Perú, es bastante sencillo: puedes tomar un bus hacia Ica (cuatro horas, aproximadamente) y, desde la región sureña, contratar un servicio especializado que te lleve hasta Nasca. Estos pueden ser en bus, van o taxis que ya conocen la ruta a la perfección. El tiempo estimado para llegar desde Ica a Nasca, es de un poco más de dos horas. La otra alternativa para llegar desde Lima, es hacer un solo recorrido en auto particular: serán un poco más de seis horas llenas de aventura a través de la carretera Panamericana Sur.

 

El misterio podrá no ser resuelto, pero las Líneas de Nasca están ahí, a vista y paciencia de todo aquel curioso que desee descubrirlas, para maravillar la vista de todo aquellos que osen surcar los aires para presenciarlas.

 

¿Cómo vivir la experiencia de las Líneas de Nasca en tu viaje a Perú?

 

Visitar las Líneas de Nasca es una de las experiencias más fascinantes para los viajeros que llegan a Perú en busca de cultura, misterio y aventura. Ubicadas en el desierto de Nasca y Palpa, estas enigmáticas figuras se han convertido en una parada obligatoria para quienes desean explorar los grandes atractivos del sur peruano.

 

Para quienes vienen del extranjero, es recomendable planificar esta visita con antelación y reservar un paquete que incluya transporte, guía y entradas. Muchas agencias ofrecen circuitos completos que conectan destinos como Paracas, Ica y finalmente Nasca, creando una ruta de turismo cultural y arqueológico única.

 

Además del famoso sobrevuelo en avioneta, que permite ver los geoglifos de Nasca en toda su dimensión, existen experiencias complementarias que enriquecen el viaje. Algunos operadores incluyen visitas a talleres de artesanos locales, donde se aprende sobre la cultura Nasca y sus antiguas técnicas de cerámica y textilería. También es posible recorrer el acueducto de Cantalloc, un sistema hidráulico milenario que sigue en funcionamiento y que demuestra el ingenio de esta civilización.

 

Si te atraen los viajes que mezclan historia, naturaleza y algo de misterio, incluir las Líneas de Nazca en tu itinerario es una de las mejores decisiones para aprovechar al máximo tu aventura en el sur del Perú.

Vista aérea de las lineas de nazca / La Araña

¿Cómo llegar a las Líneas de Nasca?

Ruta 1

Lima - Ica

4 h aproximadamente

Ica - Nasca

2 h aproximadamente

¿Qué hacer en las Líneas de Nasca?

Líneas de Nasca vistas desde el cielo

Información general:

Horario:

Mirador: 8:00-17:30

Sobrevuelo: 6:00-17:00
*Horarios referenciales

Indispensable:

Cámara fotográfica, ropa para clima cálido, documentos de identidad.

Altura:

289 m s. n. m.

Clima

mín. 23 ℃/ máx.: 32

Precio:

Depende del Operador